Confianza y perseverancia: claves para tu éxito

“Tenemos muchas iniciativas… pero pocas acabativas”.

Esta fue la concluyente respuesta de un profesor extranjero cuando Adela Cortina le preguntaba, extrañada, cómo un pueblo tan creativo como el suyo no era capaz de mejorar la situación en que vivía.

Muchas iniciativas, pero pocas acabativas…

Hoy quiero hablarte de lo importante que es la perseverancia. ¿Te acuerdas de “Persevera: es excelente”?

Y de lo vital de la confianza en uno mismo, del buen ánimo, del valor, de la valentía (nunca la confundas con la temeridad). ¿Recuerdas “10 ideas para que creas en ti”?

Persevera

El empeño, el esfuerzo, la constancia… son esenciales para lograr un objetivo. Todo lo que vale, cuesta. Ya nos recordaba Vidal Sassoon (y no os estoy tomando el pelo) que el único lugar donde el éxito va antes que el trabajo es en el diccionario.

Por ponerme un poco más filosófico con lo de las iniciativas, te traigo a colación a Lao-Tse cuando aseveraba que “un viaje de mil millas comienza con el primer paso”.

¡Comienza! Es importante dar ese primer paso, sí. ¡Tanto como no quedarse ahí! O poco más. Que es lo que hacen algunos.

Y eso no nos lo dicen ni Vidal Sassoon ni Lao-Tse. Lo indica la pura realidad: para más de uno el viaje empieza con ese primer paso… y acaba con él. ¡Eso más que un viaje es una estancia!

Con esto no quiero decirte que haya que dar los pasos sin planificar, a tontas y a locas. Es más: sin un plan… estás perdido.

También he de reconocer que a veces hay que desandar algún tramo del camino. No vaya a ocurrir eso de “estábamos al borde del precipicio y hemos dado un paso al frente…”. ¡Rectificar es de sabios!

Pero, si tienes claro el destino, el sentido de tu vida, nunca dejes -nunca dejemos- de llevar a cabo la travesía por miedo (el que no se arriesga no cruza la mar). O porque creemos que no podemos y eso mismo -nuestro propio sentimiento de impotencia- nos bloquea, nos inhabilita, nos hace no poder. ¡Qué, no poder! ¡Ni siquiera intentarlo!

Confía en ti

Sobre ello quiero centrarme especialmente.

Antes, permíteme que te regale este breve pero admirable vídeo.

Chapeau!

Vamos a la cuestión. Seguro que conoces la historia del elefante y la estaca, de Jorge Bucay.

Te la recuerdo:

Nació en un circo un elefantito y, al poco, lo sacaron a caminar por un prado junto al que habían acampado las caravanas de la compañía circense.

En un momento dado, viendo que el pequeño animal podía alejarse y perderse, alguien ató una de sus patas, con una larga cadena, a una estaca de madera firmemente clavada en el suelo.

El elefantito tiraba y tiraba con ahínco; pero sus escasas fuerzas hacían inútil todo su empeño en soltarse.

Y así un día; y otro; y otro más… hasta que desistió. El pequeño elefante se dio por vencido: se rindió a la evidencia. La cadena y la estaca eran más fuertes que él.

Asumido ello, pasaron los años, y el amigo Dumbo se convirtió en un animal de más de tres metros de altura; y de unas cinco toneladas, kilo arriba, kilo abajo.

A pesar de lo cual, el animal jamás aprovechó su tamaño, su peso, su fuerza, para tirar de la cadena y arrancar la estaca.

Había interiorizado, asumido, desde bien pequeño, que no podía. Se había resignado.

El animal no escapaba, no se liberaba, porque jamás había vuelto a cuestionarse si “ahora” podía.

Tenía, desde muy pequeño, grabado en su memoria (¿será por eso que decimos “memoria de elefante”?) que no podía y que jamás podría. Y si no iba a poder, ¿para qué intentarlo?

Tú puedes ser ese elefante (¡no me des un trompazo!). O ella… O yo. Sí, cuando en ocasiones nos sentimos maniatados con cadenas de las que, realmente, nos podríamos desembarazar.

¿Recuerdas cuando te traía a colación eso que afirmaba Alice Walker de que la forma más común de que las personas renuncien a su poder es pensar que no tienen ninguno?

Cree en ti. Y nunca, nunca, nunca te rindas, si el objetivo merece la pena. Esa pena (ese esfuerzo, esa insistencia, esa perseverancia) pueden lograr tu éxito.

Un éxito que, a veces, está ya simplemente en cómo lo has intentado. En que has dado tu mejor versión.

En muchos casos, como decía el Mahatma Gandhi -y deberíamos interiorizar más-, nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no (tanto) en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa. Recuerda, con Zig Ziglar, que tu actitud, no tu aptitud, determina tu altitud.

Concluyo con parte del poema “No te rindas”, de Mario Benedetti, con quien coincido en esto (que yo aplico a la diaria “batalla” con uno mismo).

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.
No te rindas, que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

¡Destapa, descubre el cielo!

Y un apunte final, un poco más prosaico, pero verdad verdadera:

A veces, la cosa está suficientemente complicadilla como para que venga alguien a tirarte para abajo, a enterrarte

Lo tomo prestado de un tuit de Beatriz Sevila: “Me gusta rodearme de personas que iluminan los días oscuros. Sonríen a la adversidad. Seducen al miedo y lo doblegan… Personas trampolín que ayudan a desplegar mis alas”.

Así que -como señala gráficamente- “si no me vas a ayudar a volar, despéjame la pista”.

Oye, ¡qué importantes son las personas vitamina! Las que tiran de ti hacia arriba.

¿Quiénes son tus personas vitamina? ¿A que es fantástico contar con personas positivas a tu alrededor? ¿Les agradeces su apoyo, su… existencia?

¡Ah! Y tú, ¿eres una persona vitamina para los que tienes cerca? Eso te deseo. Alguien animoso, lleno de iniciativas… y de acabativas.

Y como hay que comenzar con un primer paso… te traigo de nuevo a Ziglar y te recuerdo: Construir un mejor tú es el primer paso para construir un mejor país.

¡A por ello!

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8 comentarios en “Confianza y perseverancia: claves para tu éxito

  1. Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida. Excelente artículo. Me encanta el estilo que tienes para escribir. Una frase por aquí, un pensamiento por allá, ejemplos… fantástico. Me ha encantado el poema, el video, y me anoto un par de frases. Muy motivador, sin duda.
    Soy partidario del esfuerzo inteligente. Es decir, dar un paso, pero hacerlo bien. Y que siempre haya ese puntito de esfuerzo, que no nos salga gratis, vamos… Y, citando algo que escuché en el podcast de productividad de Berto Pena, debemos ser terminators, no empezators (pronunciado en inglés), jejeje, que nos gusta mucho empezar para luegono acabar.
    Un fuerte abrazo desde las Canarias (hoy en Tenerife)!

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    • Qué alegría leerte de nuevo, Jaír. Muchas gracias por tus palabras, tan amables.
      Totalmente de acuerdo con tu reflexión. Es por eso que anoté lo de la planificación e, incluso, lo de desandar parte del camino, si es necesario… que, a veces, lo es.
      Muy bueno lo de terminators!
      Un abrazo muy fuerte y muchas gracias por este comentario que nos ayuda a pensar y, por lo tanto, a hacer más útil el blog. Feliz día!

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  2. Siiii, me rodeo de personas vitamina, es fundamental en nuestro día a día, mi Joana, José Iribas con sus posts, Marian, mi Principito, mi familia, mis buenos amig@s, algun@s de mis compis…si soy persona vitamina??, no soy la persona indicada para contestar, pero lo intento…
    Me encanta escuchar a las personas, observar e intentar mejorar el entorno de las personas más desfavorecidas, pero con la implicación de ellas, se obtienen mejores resultados. Intento ser “acabatida”, pongo un pequeño ejemplo, propuse un Master Chef Saludable para los niñ@s en la Barriada de S Roca en el mayo cultural, lo llevamos haciendo dos años, resultó genial, fue participativo y con un aprendizaje saludable para los niñ@s, pero mi runrún desde el año pasado era, qué pasa diariamente en el día a día en la cocina de las familias de estos niñ@s?, en septiembre haremos un diagnóstico en salud para averiguarlo e incidir en la medida de lo posible, en una alimentación saludable, me ha costado!!!, pero le voy viendo la luz, soy hay que tener paciencia y perseverancia. Gracias por este post, que bien escribes!!!

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  3. José, muchas gracias por tu generosidad. Como siempre, un excelente post!!!
    Tanta referencia a Zig Ziglar me ha obligado a adquirir uno de sus libros que tenía en cola. Ya tengo en camino su “Best Seller” “Criar hijos positivos en un mundo negativo”
    Un abrazo,

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    • Muchas gracias a ti, amigo Raül!
      Por tus palabras, por comentar, por aportar a Dame tres minutos…
      Seguro que disfrutas con el libro. Vamos a ello!
      Buen verano!

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