Cuando dos más dos son dos

Tengo muchas ganas de escribirte… y poco tiempo. Como (casi) siempre… Uno piensa quién le llevará –en esta tesitura- en volandas. Ya he recurrido a amigos, conocidos y demás parientes e interesados para que me hagan un post… Y mira por dónde, va y esta vez se me cruza mi suegra. No me lo entiendas…