Propina o flores

unsplash by André Robillard

Hojeaba el suplemento XLSemanal el pasado domingo cuando leí que unos matemáticos, Peter Sozou y Robert Seymour, planteaban de acuerdo con la teoría de los juegos la mejor táctica masculina ante una primera cita. El artículo tildaba a los citados de listos “pero algo machistas”. Coincido.

Lo efectivo, aseguraban “no es hacer un regalo caro (como mucho flores). Es mejor dar una buena propina en el restaurante. Es la misma política de las grandes empresas que poseen oficinas suntuosas… Ostentar para impresionar…” (sic).

Lo primero que me vino a la cabeza cuando lo leí fue que uno de mis hijos (el que estos Sanfermines ha trabajado de camarero) estaría plenamente de acuerdo con el articulista en lo de que la mejor táctica fuera dar una buena propina. Pero buena, ¿eh?

Es más, estoy convencido de que si esto llega a aparecer publicado unos días antes (y no cuando en Pamplona nos acercamos ya al fin de las fiestas) mi hijo coge el artículo, lo fotocopia a color y lo entrega junto con cada carta del menú.

Me vino a la cabeza, luego, la inaceptable idea de que tras el artículo estuviera el interés de los profesionales de la restauración… Es broma. Pero no lo es que el asunto me ha hecho pensar un poco. Lo cual no viene nada, pero que nada mal para escribir un post.

¿Propina al camarero o dígaselo con flores?

A riesgo de que mi hijo, o alguien del gremio de hostelería, se enfade diré que me parece más romántico lo de las flores. Aunque una y otra cosa (un buen ramo y una propina) no solo no son incompatibles sino que –si el servicio lo merece- caben ambas. Eso sí, sin confundirlas: no le vayas a dar las flores al camarero y la propina a tu invitada. Te la juegas.

Cuando digo que me parece más romántico lo de las flores, lo digo de corazón… Pero no te negaré que estoy influido por un mensaje que ayer vía Twitter me envió una seguidora (@floresconencant) en el que me aseguraba que ya estaba deseando leer el próximo post. Y eso merece premio.

Uno puede expresar muchos sentimientos con la belleza natural de las flores, con sus colores, su aroma, la composición del ramo… Y hay que reconocerlo: regalar flores casi siempre es un acierto. También me lo parece regalar bombones, aunque estos duran –en mi casa- menos que las flores y dan algunos problemas de conciencia en el sector familiar más preocupado por la “operación bikini”.

En cualquier caso, para que no se me vea como un fanático de ese buen regalo que las flores son, os confesaré que cuando mi padre hablaba de su muerte (que desgraciadamente acaeció) nos repetía: “lo que vayáis a gastaros en flores, destinadlo a obras de caridad o a misas”. A pesar de ser su última voluntad –esa que dicen que no suele cumplirse- le hicimos caso y las flores fueron mayormente espirituales. Espero que, desde el Cielo, nos lo agradezca con su intercesión.

Gestos de cariño

Con flores o sin ellas, vuelvo a hablar ya de la vida, hay que tener detalles con nuestros seres queridos. Seguro que los hijos agradecerán “la propina”… y habrá quien disfrute más con un ramo, con una planta o, por qué no, con unos bombones, que siempre endulzan la vida.

Los gestos de cariño son importantes. Así que ya sabes: díselo como quieras, y no solo en la primera cita, que eso lo hace cualquiera. Díselo, como yo a mi madre tras 53 años, a mi mujer tras casi 26 de matrimonio, o a cada hijo e hija: “Te quiero”. Díselo aunque lo sepan. No cuesta nada, al revés. Y vale mucho.

¡Ah! Y como hablo de gestos, si puedes, díselo con obras además de con palabras. Porque obras son amores…

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4 comentarios en “Propina o flores

  1. TEORIA DE JUEGO CON CADENCIA Y SECUENCIAS LA PROBABILIDAD EN CASO DE PRESENTARSE UN NUMERO MAYOR U IGUAL SE DAN NUMEROSAS POSIBILIDADES Y ESTO LO MARCAN LAS PROPIAS HABILDADES DE CADA INDIVIDUO AHORA BIEN TODO CAMBIA SI SOLO HAY DOS PARA PASAR A SER HABILIDADES HUMANAS SIN LA INTERVENCION DEL CALCULO PUES ELLO PRODUCE Y REDUCE ESTO A UNA TRISTE SINTESIS DESAGRADABLE COSA NADA ACOSEJABLE LA PROIA DINAMICA DE INTERACCION SE MANIFIESTA EN ADECUACION DE LA CIRCUNTANCIAS MARCADAS POR LA PARTICULARIDAD

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  2. Me parece un artículo interesante.
    Si bien es cierto que dar propina como ostentación para impresionar, me parece triste y una mala manera de empezar; por parte del que quiere impresionar y de la que se deja impresionar. Creo que el fin, no es impresionar, sino transmitir afectos o sentimientos. Para ello, como usted bien dice, valen detalles de cariño.
    Y sobre todo, estoy de acuerdo con lo que su difunto padre, EPD, decía: “lo que vayáis a gastaros en flores, destinadlo a obras de caridad o a misas”. La Misa tiene un valor infinito y las obras de caridad, no dejan de ser muestras de cariño o, cuando menos, de interés.
    Un saludo.

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    • Coincido con Ud, Águeda, en lo penoso que es dar propina como ostentación o para impresionar. Pésimo. Otra cosa es para “agradecer” al camarero u hostelero su amabilidad y buen servicio.
      Como habrá constatado el post de hoy tiene cierto ánimo lúdico. Lo importante está al final. Tiene razón también, Águeda, en todo su comentario que valoro y agradezco. Y no es “echarle flores”! Un cordial saludo

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