3 lecciones al consejero de Educación

unsplash by Alejandro Escamilla

Decía Stephen Covey: “Yo no soy un producto de mis circunstancias. Soy un producto de mis decisiones”.

Quiero presentarte a tres jóvenes estudiantes que me han demostrado hasta qué punto esto es verdad y para bien: son, por este orden, un chico ciego, una madre con coraje y un chaval de una minoría étnica.

Antes de entrar en sus historias personales quiero que te formules esta pregunta: ¿Eres de los que piensan que tu vida es complicada?

El primero a quien quiero que conozcas se llama Xabier. Este es su nombre real. El de los otros será ficticio: seguro que lo comprendes.

Xabier ha colaborado como voluntario en distintas acciones del departamento de Educación alineadas con nuestro programa “Borders Down“. Daba charlas muy interesantes en un inglés muy fluido a alumnos de colegios e institutos de Navarra.

Xabier es Licenciado en LADE por nuestra universidad pública. Por cierto, con Premio Extraordinario Fin de Carrera. También es Titulado Superior en Piano por el Conservatorio Superior de Música de Navarra. Allí, por otra parte, estudia -si no ha acabado ya- Musicología. Xabier domina diversas lenguas extranjeras: inglés, francés y alemán. Obtuvo el Premio Erasmus concedido con ocasión de los 25 años de existencia de este programa educativo europeo.

Xabier es mucho más que todo eso: es un gran tipo, alegre, generoso, humilde… y tiene un blog que podéis ver si hacéis clic aquí. Xabier, así lo escribe él, es ciego. Y el ejemplo palpable de que la vida te pondrá obstáculos… pero los límites los pones tú.

Permíteme ahora presentarte a Arancha, una madre con compromiso 

Arancha es una joven y rubia estudiante a la que al principio de mi mandato le entregué un diploma académico. Cuando vino a recogerlo, su abultada tripa evidenciaba un avanzado embarazo. La miré a los ojos y mientras estrechaba su mano le dije: “Enhorabuena a los dos”. Sonreímos. Pensé que había sido un saludo cordial y punto.

Pero no. Poco tiempo después conocí que ese saludo afectuoso había ayudado a Arancha, que iba a ser madre soltera. Soltera y con compromiso; con un gran compromiso: porque, tras conocer su embarazo, no se lo habían puesto nada fácil. Su entonces novio (…y no solo él) le insistió para que abortara. Pero Arancha se negó. Lo tenía claro, en medio de su zozobra, y recibió el apoyo especial, el cariño, de alguna profesora de su instituto. Su novio la dejó.

La “firme decisión” de Arancha ya corretea y hace trastadas… y constituye la mayor felicidad de su madre.

Jamás me he alegrado tanto de aquel apretón de manos, de aquella sonrisa, de esa enhorabuena doble… Pienso en Arancha y me acuerdo de George Addair cuando dice: “Todo lo que has querido tener está en el otro lado del miedo”. Ella, valiente, se adentró en él y cruzó a la otra orilla. Hoy es una madre feliz.

Samuel, mi tercer amigo, es un joven de unos llamativos ojos verde… esperanza

Él quería estudiar un grado universitario. En su casa todos se oponían. ¡Si hasta quisieron disuadirle de acabar el bachillerato! “¿Para qué?”. Pero Samuel lo aprobó. Y la Selectividad. Demostró su excelencia. No sacó un diez, pero dio lo mejor de sí. ¿Qué más se puede pedir?

El joven forma parte de lo que eufemísticamente se denomina una minoría étnica. Su asociación (sección educativa) y el propio departamento le hemos ofrecido el apoyo y ánimo necesarios para que pueda alcanzar su objetivo universitario y sea un referente más para su comunidad. Seguro que Samuel coincide con Eleanor Roosevelt en que el futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños.

Cuando pienso (lo hago con cierta frecuencia) en Xabier, en Arancha, en Samuel… y en tantos otros, me confirmo en una convicción: la mayoría de las cosas importantes que he vivido en mi mandato lo han sido gracias a personas anónimas y discretas que lucharon por ellas.

¡Cuánto he aprendido como consejero de seres humanos como ellos tres! Por ejemplo, como señala Anne Wilson Schaef, que “las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas”.

¿Te das cuenta?

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16 comentarios en “3 lecciones al consejero de Educación

      • Muy bien, Jose, pero, claro tu QUIERES ver el lado positivo de la vida, que no es el egoismo. Y Todos tenemos la semilla del egoismo,; hay que defenderse de los propios males . DARSE al perjimo

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      • Es verdad que todos somos libres para elegir entre egoismo y generosidad. Y la semilla del egoísmo puede destruirse, ahogarse, a base de darnos. Se da Xabier en su voluntariado y como un referente de superación personal. Sin necesidad de traer más historias reales a colación, cuando ves que un chaval normal ha conseguido todo lo que refleja su blog, qué puedes pensar? Y cuando, además, sabes que es ciego y tiene tanta ilusión en disfrutar y hacer disfrutar a quienes le rodean? Las personas estamos llenas de defectos. Yo, tú, y el de más allá. Quizás nos ayude a no quejarnos, a querer mejorar, a disfrutar de la vida, conocer a quienes apuestan día a día y no sin dificultades por ver su “vaso” medio lleno! Necesitamos esos referentes. Muchas gracias por compartir tu opinión. Un saludo cordial

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      • Gracias Jose por tan bello regalo, la de compartir Dame tres Minutos, 3 lecciones al consejero de Educación. Realmente debemos de darnos cuentas de las cosas buenas y mirar siempre al otro lado. Semos felices .
        Cordial saludos desde Asunción, Paraguay.

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  1. Me ha encantado la frase: “Todo lo que has querido tener está en el otro lado del miedo”. Y por supuesto, las tres historias que nos has compartido.

    El otro día, comentaba en el blog de Yoriento (Artículo: “Si quieres, no siempre puedes” http://yoriento.com/2015/07/si-quieres-puedes.html/) sobre algo que me ha recordado lo que comentas en el blog. Tanto Xabier, como Arancha como Samuel, querían algo. Fueron a por ello y lo consiguieron, seguramente siendo muy persistentes en cualquier aspecto que les ayudase a superar las dificultades. ¿Quisieron?. ¿Quisieron y pudieron?. ¿Quisieron e hicieron posible que ocurriese?

    La psicología positiva, los últimos estudios sobre neurociencia o expertos como Mario Alonso Puig hablan de que cualquier persona puede ser especial, puede conseguir lo que se proponga. ¿Qué hay detrás de ese empuje?. ¿Qué hay detrás de esa determinación?. ¿Pasión?. ¿Capacidad¿. ¿Suerte?. Es un tema, sin duda interesante, inspirador y sobre el que urge trabajar para trasmitir a las nuevas generaciones, pero que debería trasmitirse con cuidado para no dar mensajes equivocados de frustración.

    Por otro lado, enhorabuena por la experiencia de haberles conocido y haber participado (en mayor o menor medida) en su realidad. Y enhorabuena, también, por la humildad en reconocer el aprendizaje que te ha supuesto.

    Un cordial saludo José

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    • Muchas gracias, David, por tus palabras, por tu enlace, por tu comentario. Efectivamente, he tenido la suerte de conocerlos. Y la oportunidad de “crecer” gracias a ellos. Cuando ves las circunstancias que afrontan determinadas personas y la actitud con que lo hacen, piensas si, muchas veces, no eres demasiado quejica u olvidas saborear las oportunidades que la vida nos ofrece. Creemos que uno puede “llanear” siempre y olvida que, para disfrutar de magníficas vistas, a veces hay que subir, que esforzarse, que escalar. Luego, merece la pena…
      A veces uno no llega a la cumbre… pero, y si ha aprendido a disfrutar de la subida, gozar del camino?
      Hay una frase -en broma- que leí un día (y a veces la recuerdo) decía algo así como “si puedes soñarlo, puedes lograrlo. O no, tampoco te flipes”.
      La vida es multicolor. Solo la oscuridad de las noches nos permite gozar de las estrellas. Si no queremos, simplemente, quejarnos de que falta el sol. Un saludo cordial

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  2. Me han gustado mucho las tres historias. Son a cual mejor aunque si cabe me ha encantado la de Arancha, en el momento en que la saludas y le dices “enhorabuena a los dos”. Estoy convencida que Arancha se habría sentido conmovida y reconfortada por tu saludo.

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    • La verdad es que no la conocía cuando la saludé.
      Cuando supe “los antecedentes” me alegré un montón de esa enhorabuena, de ese apretón de manos, de esa sonrisa…
      No sé si a ella le dieron “oxígeno”, pero yo sí lo recibí. Pensé que no había sido puro azar…
      Los otros dos casos, también reales, son ejemplos también claros de cómo pueden salvarse dificultades, obstáculos… hasta llegar a la excelencia.
      Gracias, muchas gracias, como siempre por tus palabras, por tu comentario. Un abrazo para Pedro y otro para ti

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  3. Siempre he pensado que para vivir debes mantener los ojos bien abiertos y mirar a todas partes, sólo así uno puede descubrir que el miedo no es tanto malo como parece y que lo bueno, nos rodea cada día…
    Permíteme compartirlo y gracias.

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    • Muchas gracias por compartir y por tus reflexiones, Marisa. Es verdad que hay que tener los ojos muy abiertos y ver también tanto bueno como nos rodea. Y, además, conviene recordar lo que se dice en El Principito: “Lo esencial es invisible para los ojos. Solo se ve bien con el corazón”. Un saludo muy cordial y feliz día.

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    • Gracias a ti, Antonio. No sabes cuánto me emocionó haber sabido, después del saludo afectuoso, el significado importante de esa enhorabuena doble… Feliz día!

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