Etc, etc, etc

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La semana pasada tuve la oportunidad de escuchar un discurso en el que se habló de etc.

A decir verdad, lo de etc… el orador ni lo mencionó. He de confesar que me agarré yo a ello como mero recurso nemotécnico.

El conferenciante aludía, más bien, a tres conceptos muy valiosos: “esfuerzo, talento y compromiso”. Tan necesarios para la vida como el agua; y que debemos potenciar desde la educación (en casa, en el colegio, etc).

El esfuerzo es imprescindible: “Lo que vale, cuesta”, se suele decir. Y es una gran verdad. Cualquier buen trabajo tiene más sus cimientos en la “transpiración” que en la inspiración. O sea, que no me creo lo de “aprenda inglés sin esfuerzo”. A otro perro con ese hueso…

Opino sin embargo que con personas trabajadoras, constantes, que perseveran, que no se rinden, se puede ir a cualquier lado.

El talento es, sí, importante:

Aunque lo que admiro es el “brillo” que cada cual le saca al que Dios le ha dado. Eso es lo encomiable. Lo otro es “quod natura dat”. O sea, algo ajeno al mérito propio. Lo verdaderamente esencial es que cada uno pueda sacar el mayor rendimiento a las facultades (pocas o muchas) que posee -el talento también se trabaja-.

En la sociedad hay morenos, rubios, altos, bajos, guapos, feos… y también personas con distintas capacidades.

Otra cosa a subrayar: todas las personas tienen talento para algo. Es importante que se lo reconozcamos o les ayudemos a descubrirlo: se desarrollarán más (“crecerán”), serán más felices y aportarán lo mejor de sí mismas a la sociedad de la que forman parte y en la que todos contamos. Como en las piezas de un reloj, habrá esferas brillantes o agujas doradas, pero si al reloj le falla una pequeña pieza, un simple tornillo, el más pequeño… puede dejar de dar la hora con exactitud. O pararse.

Por lo demás, conviene no olvidar (aviso para presuntuosos) que hay gente muy lista para hacer logaritmos y muy tonta para hacer los recados. Aunque parezca broma, la frase la escuché en una Escuela de Negocios. Y no se me olvidó (quizás porque lo de los logaritmos sí).

Esfuerzo y talento sólo sirven si hay compromiso:

Lo que uno sabe, o lo que uno se esfuerza, es especialmente valioso si se ofrece al servicio de los demás.

Sólo sirve quien sirve (a la sociedad). No nos valen los egoismos y sí los altruismos.

Volviendo al reloj (pero esta vez de arena) éste sólo nos da razón del tiempo en la medida en que se “da”, en que vacía de contenido su parte superior y el mismo se vierte en el recipiente inferior. Y, por cierto, este último cumplirá una función insospechada cuando dé la vuelta “la tortilla”.

Y hablando de tortilla y de compromiso, permitidme que concluya, con un pequeño guiño, con un ejemplo muy gráfico: el de la tortilla de jamón. En ella, la gallina se implica, pero el cerdo se compromete… hasta el tuétano (casi).

Que no se nos olvide: “etc”.

 Ah, y gracias por los tres minutos.

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6 comentarios en “Etc, etc, etc

  1. Siempre he pensado que la educación tiene que ser “personalizada, ya desde edades muy tempranas y de acuerdo por tanto, con las capacidades de cada persona. Por tanto una persona que saque un aprobado es tan excelente, desde el punto de vista de la educación, como la que saca sobresaliente. La experiencia demuestra que personas con menos capacidades “técnicas” (por llamarles de alguna manera) pero con perseverancia, compromiso y esfuerzo, llegan más lejos en todas las dimensiones de su vida, que otras con más capacidades “técnicas” pero que no asumen alguno de los elementos mencionados.
    Cuando leía en esta publicación que “hay personas muy listas para hacer logaritmos y muy tonta para hacer los recados, me he acordado que hacer poco tiempo leía un artículo en algún grupo de linkedin, que ahora no recuerdo, en el que se decía que hay altos ejecutivos que duermen por las noches encerrados en su habitación por miedo al maltrato de sus hijos. La verdad es que me impresionó y me pregunté ¿cómo puede ocurrir ésto? y a esta pregunta que me hacía me respondía pensando que estas tristes situaciones pueden ser debidas a la no implicación de los padres en la educación de sus hijos.
    En mi trayectoria profesional, he tenido la suerte de trabajar con personas con menos capacidades y he de decir que era muy gratificante el ver cómo se comprometían con su trabajo, como pensaban en servir a los demás (según sus posibilidades), como se esforzaban, etc.
    En nuestra sociedad, nos sobran presuntuosos y necesitamos más personas comprometidas, humildes, con valores y que estén dispuestos a asumir la responsabilidad de servir y mejorar la sociedad, con su trabajo esforzado en el día a día.

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    • Admiro a las personas que se esfuerzan por superarse a sí mismas y que dan lo mejor de sí a la sociedad. La capacidad intelectual, como la física, la estatura, el color de los ojos… nos vienen dados. El mérito está en sacar lo mejor de tus talentos. Y, para ello, es verdad, hay que trabajarlos en la medida de lo posible. Y luego aplicar eso de que “el que hace lo que puede no está obligado a más”. Y saber que nadie es muy bueno en todo ni muy malo en todo. Hay que lograr que cada uno sepa encontrar aquello en que mejor puede crecer personal y profesionalmente. Un abrazo

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      • Así es, Evaristo. Estamos de acuerdo en las dos cosas. Muchas gracias por leer y, sobre todo, por compartir su opinión. Un saludo cordial

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  2. La capacidad de superación es una de las mas escasas del ser humano. Hace poco leía una entrada de blog en la que se marcaba como las personas tendemos a buscar sueños pequeñitos para no fracasar porque nuestro cerebro está preparado para la supervivencia al igual que el de los animales.
    Comparto la idea de que es la educación que recibimos desde pequeños la que tiene que formarnos para buscar ese ansia de superación; aunque, tristemente, constato que en la mayor parte de los colegios no es así. Quizás este equivocada; ojalá este equivocada.
    Por razones personales que no vienen al caso siempre he buscado dar algo mas de mi que lo que tenia desde pequeña. La explosión vino cuando profesionalmente aparecí en Arthur Andersen y me enseñaros a crecer, crecer y crecer.
    Y posteriormente seguí con ese afán de superación.
    Ojala seamos capaces de crecer como sociedad en esa cultura de superarnos sin pegarnos entre nosotros.
    Felicidades por el blog

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    • Muchas gracias por tu comentario y por tu felicitación, Eva. Necesitamos ser más fuertes, más resilientes. No hay que tirar la toalla… ni en la piscina! Feliz día y mucho ánimo!

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