Tú sigues siendo Superman

De pequeños, queríamos ser Superman. Y salvar al mundo del acecho de los malvados. ¡Qué bien sonaba aquello de jugarnos la vida por un ideal! Crecimos. Se nos cayó la capa roja, se soltó del traje azul; y hasta el emblema amarillo, estilizado, con su gran «S»… Hoy, aquellos sueños nos producen cierta nostalgia. Sabemos que ni fuimos, ni somos, ni seremos…