Inclinados hacia el otro

-Si no oyes, te inclinas. Era Karol Wojtyla obispo de Cracovia cuando, con ocasión de una de sus visitas pastorales a un pueblo de su diócesis, un pequeño le dio la bienvenida. Lo hizo -en nombre de todos- leyendo un breve discurso. El que luego sería santo padre pidió al chico, con la naturalidad que…