Teresa y tú. Por ejemplo

pixabay

pixabay

Ayer alguien me enseñó un tuit que más o menos decía: “Lo bueno de ser feo es que si alguien se te queda mirando fijamente un rato… sabes que te va a atracar”.

El caso es que miramos. Nos miramos unos a otros. Continuamente. Y no porque seamos Adonis o el David de Miguel Ángel, ni Afrodita o la Venus de Milo; tampoco sus antítesis… Ni porque nos vayamos a robar…

Miramos desde pequeños. Lo advierte K. Casey Theisen cuando afirma que “la mayoría de los niños oyen lo que dices; algunos incluso hacen lo que dices; pero todos los niños hacen lo que haces“. Ojo al dato. Los peques nos observan. Y cuando crecen lo siguen, lo seguimos, haciendo.

De ahí el consejo de Albert Schweitzer: “Haz algo admirable… puede que la gente lo imite”, ya que –añade- “dar ejemplo no es la principal manera de influir en los demás; es la única manera”.

Y de eso quería hablarte hoy: del ejemplo

En la sociedad actual –muy mediática- estamos muy acostumbrados a hablar, a escribir; a abrir grandes -y pequeños- debates; a discursear. Pero eso no basta. Me explico:

He subrayado en más de una ocasión cómo es importante pronunciarse en libertad, hablar, dar la cara. Expresar nuestra opinión sin complejos. No la que a otros les guste. Y no necesariamente la que imponga el ambiente dominante.

Deberíamos tener en la mesilla de noche, a modo de recordatorio, las palabras de Mafalda: “Me gustan las personas que dicen lo que piensan…”.

Aunque -añado- bien subrayado en fosforito habría de estar lo que la hija de Quino apunta a continuación: “…pero por encima de todo, me gustan las personas que hacen lo que dicen”. Y punto.

Un discurso no se sostiene sin los cimientos de una actuación consecuente.  Ya sabemos que el papel lo aguanta todo, y que una cosa es predicar y otra dar trigo…

Por eso hay que pasar del dicho al hecho. Y ser coherentes. Conscientes de que como advertía el escritor norteamericano Ralf Waldo Emerson hay ocasiones en que “lo que haces es tan sonoro que no puedo oír lo que dices”.

Si hablamos de ejemplos sonoros, te traigo tres:

Corroboran lo que en su día escribí en Las buenas noticias dependen de ti”. Son hechos sencillos pero elocuentes. No pasarán a los libros de Historia pero podrían compartirse en las aulas. Ahí van:

  1. “Cuando tenía 12 años –dice Andrés, de Albacete– mi padre ahorró dinero durante 3 meses para poder comprarme unas botas. Ahora, cada vez que miro las botas en mi casa, me acuerdo de dónde vengo”. No sé cómo se llama el padre. El hijo se llama Andrés Iniesta y es campeón del mundo con la selección española de fútbol. Gracias a un golazo que puso en pie a España entera. Y…gracias a las botas que un día le regaló su padre. Con esas botas, Andrés sigue pisando suelo.
  2. Una joven en paro y con una hija encuentra una cartera con 800 euros y la devuelve: Teresa Gómez halló la billetera en una cabina de una localidad de Málaga. Los 800 euros eran el sueldo de un mes de Carlos… Su actuación vale oro.
  3. Iván Fernández, un atleta de Vitoria, renunció a serlo de victoria. El joven corredor no quiso ganar un cross en Burlada (Navarra) a un rival extranjero que se había equivocado de meta. Iván lo orientó y “empujó” hacia la línea de llegada. Su gesto es un triunfo en toda regla.

¿Conocías lo del padre de Andrés, lo de Teresa, lo de Iván? ¡Salió en la prensa!

Me traen a la memoria lo que escribe Paulo Coelho: “El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión”. Ninguno de los tres dio un discurso… ¡pero sí una lección!

Por ejemplo.

Anuncios

20 comentarios en “Teresa y tú. Por ejemplo

  1. (En respuesta al siguiente comentario de Begoña San Martín Echauri: “La publicación de una entrada sobre el EJEMPLO, me parece una idea muy acertada por un doble motivo. Por un lado, porque tiene una gran trascendencia que todas las personas lo vivamos día a día, y por otro, porque es un tema que me encanta el que sea tratado con buen criterio, tal y como lo has hecho en dicha entrada.
    Estoy convencida que el ejemplo por la capacidad que tiene de “arrastrar” es clave para influir en la mejora de la sociedad de la que formamos parte. De ahí la importancia que tiene el que demos un buen ejemplo.”).
    Comentario de A.B.F.:
    “Buenos días doña Begoña.
    Me ha gustado mucho su publicación, es más, me he sentido identificado con los mensajes positivos que contiene. Así eduqué a mi querida hija, con el ejemplo y haciéndole “razonar”, que ella misma se diera cuenta de lo positivo y de lo negativo de su actuar.
    Muchas gracias por compartirlo.
    Reciba un muy cordial y atento saludo.”
    A. B. F.

    Me gusta

  2. Muy buena publicación José,que importante es valorar todo lo que nos influye positivamente y guía desde pequeñitos. Creer y querer transmitir con ejemplo los valores éticos y principios sin caer en tentaciones materiales o de ego nos definen y son lo que nos describen como personas. Somos lo que hacemos, pero sobre todo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.

    Gracias por compartir.Reciba un cordial saludo.
    Diego Torres

    Me gusta

    • Te agradezco mucho tu interesante comentario y tus palabras. Me quedo con ese “somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. Fantástico. Tengo cada día tanto por mejorar que “me lo pongo en la mesilla”. Feliz viernes y un saludo cordial

      Me gusta

  3. Jose Iribas, te digo lo que siento sin peloteos: Sensacional entrada, como casi todas, pero no siempre decir lo que se piensa, aunque se viva consecuentemente con ello, trae buenas consecuencias. Hay demasiada gente que quiere escuchar solo alabanzas y música celestial.
    Yo me he llevado más de una bofetada moral por ello.
    Pero repito que me parece genial que lo digas y lo recuerdes.
    Gracias por llegar tan cerca.

    Me gusta

    • Muchas gracias a ti, Fabiola, por tus palabras, tu comentario y tu actitud. Y mucho ánimo! Más vale honra sin barcos que barcos sin honra. O si lo prefieres, más vale vivir de pie que morir de rodillas! La coherencia tiene un gran valor. Buena tarde!

      Me gusta

    • Muchas gracias, Emilio. Como se suele decir “un grano no hace un granero… pero ayuda al compañero!”. Entre todos, podemos! Un saludo cordial y muchas gracias!

      Me gusta

  4. Genial! El ejemplo y la ejemplaridad es lo que siempre a movido el mundo. En nuestras manos está el que sea bueno o malo. Me ha encantado las noticias, a veces pasamos por encima de las cosas buenas y sólo nos centramos en lo malo. Seamos portadores de buenas noticias t buenos ejemplos. Gracias!

    Me gusta

  5. Debería hacer un libro con los artículos tan bonitos de Dame tres minutos.
    Conviene repasarlos de vez en cuando, porque hacen pensar. Son claros, breves y llenos de contenido, excelente contenido.

    Me gusta

    • Muchas gracias, Águeda! Lo tendré que pensar. Dicen que en la vida hay que plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. Árboles he plantado unos cuantos… Tengo dos hijas y tres hijos. Creía que, con todo eso y el blog, podía dar por cumplido lo del libro, jeje! Pero lo pensaré. Quizás con fines benéficos para alumnos con necesidades educativas especiales! Mil gracias por tus palabras y… las sugerencia! Feliz noche

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s